Aunque a Boccaccio se le relaciona fundamentalmente con El Decamerón, fue un prolífico escritor que plasmó en sus obras los temas de su tiempo.
Boccaccio escribió El Decamerón, o diez jornadas de cuentos, o cuentos para entretener a unas damas que, con sus respectivos caballeros, se habían refugiado en la Villa Palmiri para huir de la peste que asolaba la ciudad.
De este libro, perseguido encarnizadamente por la Iglesia y los jesuitas, pertenecen los cuentos seleccionados para formar esta especie de antología.
En Frailes, curas y monjas, no hace más que narrarnos con estos quince cuentos lo que el amor, el clero y la sociedad de su tiempo vivían. La picaresca conventual, el poder del clero y de los señores feudales que pierden toda su honra y honor por el placer voluptuoso de la carne.