La cortesana Afrodita, vive por y para el amor y consagración de su cuerpo, sin privarse de los goces y grandezas del alma que los placeres sexuales la deparan.
Busca y ambiciona el poder sensual de la diosa Afrodita, sin trabas morales, por lo que es capaz de que otros maten y roben por ella.
Quiere ser ella misma la diosa, sin conseguirlo. Toda su pasión se funde con la vida y la muerte, de amante en amante, queriendo conseguir lo inalcanzable.